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Denunciar por impago es uno de los tipos de reclamaciones judiciales más comunes, entendiendo el término «denunciar» como coloquial, ya que lo que realmente se interpone es una demanda. Llevar a cabo este tipo de procedimiento judicial de demanda por impago es más habitual de lo que parece. En muchas ocasiones la vía amistosa no da resultado y no queda más remedio que tener en mente esta posibilidad para que los acreedores consigan recuperar esos impagos acumulados o no por parte de sus deudores. 

Por lo tanto si nos encontramos en la situación de tener uno o varios impagos pendientes por cuenta de los que ya serían clientes morosos, es momento de poner cartas en el asunto y resolver este tema por la vía judicial, cuando el resto de recursos extrajudiciales hayan fallado. 

En otros post hemos comentado ciertas técnicas que resultan muy útiles cuando desde nuestra empresa ya sea por cuenta propia o ajena, comenzamos a detectar ciertos comportamientos o respuestas por parte de nuestros clientes que no quieren responder ante un pago pendiente. Estas técnicas para cobrar a clientes morosos comienzan agotando todas las posibilidades que ofrece la vía amistosa. Siempre se intenta ejecutar todos estos medios previamente a la propia denuncia por impago para así intentar no llegar a ese proceso judicial, que normalmente resulta más costoso y más largo. Si ya hemos llegado, con todo, a la situación de entender que con ninguna actuación extrajudicial el deudor va a responder por ese impago, lo mejor es ponerse en manos de profesionales jurídicos y que nos asesoren para ver cuáles son las posibilidades judiciales que se nos plantean para poder resolver ese impago. 

Estas posibilidades no tienen por qué ser excesivamente complicadas, sin que debamos caer en la desesperanza por creer que la denuncia de ese impago no reportará ningún beneficio.

Pasos a seguir en caso de impago

  1. Agotadas las vías amistosas, habrá que hablar con el cliente para que quede informado de que se va a proceder a trasladar a la vía judicial el impago que que mantiene con el acreedor. Por lo tanto antes de empezar a juntar toda la documentación para poder interponer la demanda por impago, lo mejor es advertir al deudor de que esto se va a realizar, por si existe la posibilidad de que en ese momento lo piense mejor, se sienta más presionado y responda por su deuda. 
  2. Recopilar toda la documentación para ver si tenemos toda la información necesaria para poder llevar a cabo el proceso de denuncia. Se debe examinar para ver que esa deuda es legítima y claramente está fuera de la fecha de pago acordada con el deudor en el acuerdo o contrato comercial firmado previamente. 
  3. Una vez que se tenga toda la documentación verificada, lo mejor es ponerse en manos de la Justicia. Recurrir a ella y presentar la denuncia por impago para poder así también recuperar el dinero lo antes posible. 

Opción previa a la vía judicial para el recobro de deuda  

En muchas ocasiones antes de recurrir directamente a la vía judicial se plantea la opción de reclamar ese impago poniéndolo en manos de empresas especializadas en recobro de deuda. Resulta otra opción muy práctica que también de forma rápida suele funcionar muy bien para recuperar el dinero adeudado. Por ello en muchas ocasiones y, como comentamos, previo a iniciar esa vía judicial, se suele tender a la contratación de estas empresas que también son especialistas. 

En este punto se presentan soluciones como ICIRED con su fichero de morosos que resulta ser una herramienta muy útil para presionar a los deudores con el fin de recuperar el dinero que se debe. 

El funcionamiento de ICIRED es sencillo y por eso tiene tanto éxito entre sus clientes que lo recomiendan a amigos y familiares como solución ante el recobro de deudas. La empresa responsable del fichero de morosos que hemos comentado consulta y comprueba toda la documentación aportada por el acreedor para ver si la deuda es veraz y legítima y sobre todo que se encuentra impagada para poder ser reclamada.

En ese punto ICIRED notifica a través de requerimiento formal al deudor que va a ser incluido en el fichero de morosos si no responde por la deuda que se le notifica y este mecanismo resulta ser muy útil, ya que figurar en un fichero de morosos genera muchos problemas. Es un fichero de morosos público donde empresas, particulares, la Administración e incluso también las entidades financieras pueden consultar y si se aparece en él se pueden denegar futuros préstamos, créditos o incluso hipotecas. Por lo tanto si el deudor no regulariza su situación y paga la deuda que tiene asociada a su acreedor, será incluido en ese fichero de morosos. Por eso precisamente resulta tan eficaz para denunciar un impago por la vía extrajudicial y se obtienen grandes resultados utilizando esta herramienta. 

ICIRED cuenta con una alta tasa de recobro ya que, además, de ser un modelo de negocio innovador, basado en la economía colaborativa, la información sobre sus impagos es accesible al sistema financiero y empresarial español a través de INFORMA (filial del grupo CESCE) y la multinacional EXPERIAN. Este año ha firmado también un acuerdo con BDMI, la base de datos de morosidad del idealista, para prevenir y reducir la morosidad en el mercado inmobiliario.

Requisitos para poder denunciar un impago

Antes de pasar a ejecutar el proceso judicial y denunciar un impago el acreedor debe cerciorarse de que su deuda cumple con todos los requisitos necesarios para poder ser reclamada. Entre ellos podemos destacar los siguientes:

  • La deuda debe ser vencida. Debe haber sobrepasado el plazo de pago que figure en el contrato previamente celebrado por ambas partes con relación a la operación comercial.
  • La deuda debe ser en todos los casos dineraria.
  • La deuda debe ser exigible.
  • La deuda debe ser determinada, como comentamos además de ser dineraria debe estar asociada a una cantidad concreta. 
  • Se debe redactar un documento, la demanda, donde figure todo esto además de los datos del acreedor y deudor para poder ser presentada. 

Si la deuda cumple todos estos requisitos es momento de lanzarse a la vía judicial. Además si ya también el acreedor ha agotado las vías amistosa y extrajudicial en el caso de que las haya explorado, no hay que desistir, sino que lo mejor es ponerse en mano de profesionales y comenzar con la demanda judicial por impago. 

El procedimiento monitorio para denunciar un impago

Cuando se llega a la conclusión y a la decisión de ejecutar una demanda por impago hay que conocer bien el procedimiento monitorio, pese a que se cuente con el profesional abogado o procurador pertinente, pues siempre es bueno conocer cómo funciona. El asesoramiento para demandar por impago es fundamental, ya que afecta directamente a la tesorería propia o de la empresa. 

El procedimiento monitorio es la vía de reclamación civil de cantidades, impagos, más rápida y ágil. Se utiliza para exigir el pago de deudas líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, como hemos descrito en párrafos anteriores. Por lo tanto este proceso es perfecto para reclamar esas demandas por impago consiguiendo buenos resultados. 

Con las empresas especializadas en recobro de deuda se suele utilizar el mismo sistema con anterioridad al inicio del procedimiento monitorio : se envía al deudor un burofax, el cual tiene acuse de recibo y además, certificación de texto, para reclamar el importe de la factura que ha dejado de abonar para cumplir con el principio de buena fe y advertir al deudor de las consecuencias para el caso de que se mantenga en el impago.

Por lo tanto una vez el acreedor esté decidido a presentar dicha demanda se debe notificar al deudor y seguir estos pasos:

  • Preparar el escrito de demanda con toda la documentación necesaria que la acredite.
  • Dicha demanda se debe presentar en el Juzgado de Primera Instancia correspondiente al domicilio del deudor.
  • Siempre se recomienda realizar este proceso con la ayuda de un abogado o procurador para así estar asesorados y agilizar el proceso. 
  • Una vez instado el juicio monitorio, el Juez determinará si toda la documentación es correcta para poder seguir el proceso de demanda y otorgará un plazo de veinte días al deudor para pagar la suma reclamada o, en el caso de que el deudor se oponga, presentando un escrito donde se aleguen las razones por las que entiende que no ha de responder ante el impago que se le reclama, el proceso se transformará en el verbal u ordinario correspondiente, según la cuantía de lo reclamado.

¿Tienes más dudas acerca de cómo denunciar un impago? ¡Escríbenos en los comentarios!

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