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El plazo de vencimiento para poder reclamar facturas impagadas es uno de los grandes olvidados de la reclamación de impagos. En muchos casos perdemos el foco de hasta qué momento podemos realizar este trámite que nada tiene que ver con el propio vencimiento legal que la ley impone a las empresas y profesionales para abonar sus facturas. Por eso es importante que hablemos del plazo para reclamar una factura impagada.

Es momento de centrarnos ya no solo en cómo reclamar esas facturas impagadas para poder lograr recuperar la cuantía económica adeudada con éxito, sino hacerlo siguiendo la clave del plazo y del tiempo en el que se debe ejecutar esta reclamación. 

Para empezar, hay que poder saber exactamente cuándo ha vencido una factura, por lo que es importante que en la propia factura aparezca esta fecha que se puede indicar por parte del propio proveedor en el momento de emisión. Esto facilitará mucho el proceso de reclamación si se produce un impago asociado a la misma. Es un detalle muy importante y que sirve de consejo para cada vez que se tenga que emitir una factura. A veces no se incluyen por motivos estéticos o falta de costumbre o incluso porque puede parecer forzado cuando se envía a la persona física o jurídica que debe responder ante ese importe, pero es necesario porque, como comentamos, resulta de gran utilidad en el caso de que haya que ejecutar reclamaciones.

En todo caso, en el supuesto de no inclusión de una fecha de vencimiento, sí al menos hay que incluir en la factura la fecha de emisión y, a partir de ahí, no pactándose nada expresamente, se aplicará el plazo legal de vencimiento de 30 días desde ese momento. 

Por lo tanto tenemos que diferenciar entre el plazo para reclamar factura impagada y la importancia también del vencimiento de la factura. 

La importancia de la fecha de vencimiento en la factura

Incluir la fecha de vencimiento en el momento de realizar las facturas en el departamento de administración de las empresas es mucho más útil de lo que nos imaginamos. Y es en muchos casos también el eterno desconocido. Y es importante ya que puede acoger y aportar a la empresa que emite la factura muchas ventajas. 

Establecer una fecha de vencimiento en la facturas es una forma muy eficiente y que facilitará que los clientes tengan claro y vean por escrito cuándo han de pagar esa factura en concreto. 

De esta forma queda reflejado por escrito, ya que muchas veces este vencimiento puede aparecer en el contrato o haberse comentado vía oral, pero en este caso se fija por escrito la fecha máxima de pago en relación a ese importe concreto. Esto hará que los clientes lo tengan mucho más claro y manifiesto la visibilidad para el pago de esa factura y también que si en algún momento dado se incurre en un impago de esta factura, que se ejecute una deuda por la misma, la reclamación también resulte mucho más sencilla ya que todo está claramente documentado. No solo en los papeles del contrato, sino también en la manifestación clara y concisa en la propia factura emitida al respecto. 

De esta forma no hay lugar a dudas. Normalmente las clásicas condiciones de pago que además suelen aparecer por escrito en el presupuesto previo son a 30 días, pero estipulando ya la fecha de vencimiento asociada a esa factura concreta, establecemos el día justo. Además si, en un caso concreto hubiera que reclamar el IVA de la propia factura, las cosas resultarán mucho más fáciles. 

La fecha de vencimiento máxima en una factura se establece en la Ley 15/2010, de 5 de julio que fija esta fecha en que los clientes deberán responder mediante el pago de las facturas en un plazo máximo de 30 días, si no se pacta nada, pero se puede llegar a 60 días en caso de acuerdo expreso en ese sentido. Por lo tanto en ese abanico de días se puede incluir la fecha requerida a la factura también teniendo en cuenta cuáles suelen ser las condiciones de pago de la propia empresa. 

Y esto quiere decir que si no se responde ante el pago de esta factura en un plazo máximo de 60 días, la propia empresa estará incurriendo en un impago y por lo tanto en un caso de morosidad. 

Por supuesto, como decíamos antes, sí es imprescindible indicar la fecha de emisión de la factura para que, en caso de no haberse acordado ni indicado en la factura un plazo de vencimiento concreto, se aplique el legal de 30 días.

Plazo para reclamar una deuda impagada

En este caso tenemos que referirnos a otra ley, concretamente al Código Civil que, tras ser modificado por la Ley 42/2015, de 5 de octubre, establece un plazo concreto para la prescripción de una factura impagada, fijándose este plazo para reclamar una factura impagada, en general, en un periodo de cinco años. 

Es importante recalcar que está fijado en cinco años porque anteriormente a la mencionada reforma este período era de quince años y puede llevar a equívocos. Este plazo está estipulado cuando las facturas o impagos están asociados a operaciones comerciales ejecutadas entre empresas o autónomos, ya que cuando la operación es entre un empresario y un consumidor u otro empresario que se dedique a distinto tráfico, el plazo es de tres años.

Ya hemos visto que el vencimiento de las facturas es de como mucho 60 días y en este caso el plazo de reclamación de las deudas asociadas a esas facturas vence a los cinco años. Esto quiere decir que a partir de 60 días es cuando ya se considera que el cliente o proveedor ha incurrido en un caso de morosidad y que por tanto se puede iniciar el propio proceso de reclamación de deuda. Además es importante marcar el hecho de que una factura impagada prescriba no significa en ningún caso que ya no habrá que pagarlo. Eso no es así, lo único que implica es que el plazo para poder reclamarla judicialmente sí habrá vencido. 

Sabemos que existen varias vías para poder reclamar estos impagos y que siempre se recomienda comenzar por la fase extrajudicial asociada a la vía amistosa donde de forma sencilla ya sea a través de una llamada de teléfono, email o incluso una reunión se pueda ver cuál ha sido el motivo del impago y poder refinanciar la deuda con nuevos plazos o incluso poder llevar el pago en varias cuotas. En muchos casos esto funciona y el acreedor responde por ese impago quedando todo ahí. Si no… Hay que pensar ya en contar con empresas especializadas en recobro de deuda a través de envío de burofax o herramientas como ficheros de morosidad como puede ser el caso de ICIRED o incluso pasarnos a la vía judicial y reclamar la deuda o impago a través del proceso monitorio. En otros post hemos hablado y descrito en profundidad varias técnicas para poder cobrar a clientes morosos y de esta forma poder así recuperar nuestro dinero de forma más sencilla y rápida sin tener que entrar en esa vía judicial que en ocasiones puede ser mucho más tediosa. 

Por lo tanto y con el fin de tener los plazos de prescripción de facturas impagadas, vamos a indicaros cuáles son siguiendo la naturaleza de las mismas, ya que, como hemos adelantado, no en todos los casos ese plazo es el mismo y es importante tenerlo claro para saber cómo y cuándo debemos reclamarlas. La importancia radica en que aunque la factura prescriba debe ser abonada, pero no podrá ser judicialmente reclamada. 

Algunos de los plazos de prescripción de facturas y deudas en general impagadas según su tipología son:

  1. Entre empresas y/o autónomos el plazo de prescripción es de cinco años.
  2. Para las deudas hipotecarias el plazo de prescripción es de veinte años.
  3. En relación con las deudas asociadas a impagos de alquiler la prescripción de esto vuelve a posicionarse en los cinco años. 
  4. Las deudas con la Administración pública también son sonadas y el plazo de prescripción de estas está fijado en los cuatro años. 
  5. Esta última deuda es con las entidades financieras, asociada a los préstamos y vuelve a posicionarse esta prescripción en el plazo de los cinco años. 
  6. También es importante detallar que si una deuda se reclama por vía judicial, esta deuda no prescribirá, ya que una vez se inicia el proceso de reclamación judicial, este plazo para reclamar factura impagada queda interrumpido. 

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