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Es muy posible que hayas llegado a este post queriendo saber un poco qué es la economía colaborativa que se está poniendo en auge a nivel mundial en los últimos años. Y es que, el origen de internet ha superado cualquier barrera y ha creado nuevos procesos y formas de trabajo apoyándose en la digitalización y en la transformación digital. 

Esta transformación no solo ha provocado que muchas empresas ancladas en otros modelos que ya no son predominantes tengan que replantearse su modelo de negocio, si no que ha creado nuevas empresas y nuevos modelos de negocio completamente impensables hace algunos años. 

Estamos seguros de que conoces y muy probablemente hayas usado alguno de estos servicios: Airbnb, Blablacar, Verkami, Chicfy… todas estas empresas, aunque muy diferentes entre sí, tienen algo en común, forman parte de las empresas que integran la conocida como economía colaborativa. 

Actualmente existen en nuestro país más de 450 empresas que se dedican a la economía colaborativa.

¿Qué es la economía colaborativa? 

Se denomina economía colaborativa o de intercambio a la actividad económica que ha surgido en los últimos años y que permite a los propios consumidores organizarse en torno a una estrategia de consumo más pensada en el beneficio de los propios consumidores. 

La mayoría de los procesos de la economía colaborativa se producen a través de una plataforma online, ya sea una página web o una aplicación de móvil, que permiten poner en contacto a dos personas interesadas en el intercambio de bienes y servicios. Estas plataformas permiten acordar un precio a través de un intercambio, y normalmente la aplicación que facilita dicho intercambio se lleva una comisión al respecto. 

Tipos de economía colaborativa

Podemos distribuir a las empresas que se engloban dentro de la economía colaborativa según su modelo de negocio en tres tipos de empresas:

Sistemas producto-servicio

Son aquellas empresas que se dedican a ofrecer de forma temporal el uso de un producto o servicio que pertenece a una persona privada. Por ejemplo, Airbnb sería un ejemplo de sistema producto-servicio. Como sabemos, esta plataforma se dedica a poner en contacto a personas que poseen un espacio en su vivienda o una vivienda vacía con personas interesadas en alquilar la vivienda por un tiempo determinado. La organización se produce directamente desde la plataforma y ésta sirve solamente como soporte para que casero e inquilino puedan ponerse en contacto. A cambio, la plataforma se lleva una comisión como costes de servicio de en torno a un 12%.

Mercados de redistribución

En este modelo de economía colaborativa se englobarían aquellas plataformas que buscan la redistribución de los bienes y servicios, en pro, normalmente de un sistema que aboga por producir menos y darle más vida a los productos que adquirimos. Un claro ejemplo de este sistema, muy conocido en España, es Wallapop. Esta empresa pone en contacto a personas que están buscando un producto muy determinado con personas que tienen ese producto, ya no lo quieren ni necesitan y quieren venderlo. En este caso, los beneficios que obtiene wallapop no se basan en cobrar un porcentaje por poner en contacto a ambas personas, sino que su sistema ofrece diferenciación a cambio de una cantidad económica. También incluye publicidad dentro de su aplicación móvil. 

Estilos de vida colaborativos

Son plataformas que se basan en el consumo colaborativo y entre comunidades. No quiere decir que no se puedan producir cambios monetarios pero si que buscan una concienciación de intercambio más local. Como ejemplos, podemos hablar de iniciativas como La Colmena dice que si, ventas puntuales de periodicidad determinada en la que una tienda local trae productos de consumidores de proximidad. También podemos hablar de iniciativas como Tienes Sal, que buscan crear conciencia de ayuda entre los residentes de un mismo barrio. A través de su app puedes registrarte y conocer los vecinos que ya estén registrados en la aplicación para así conocer actividad que se realicen, buscar colaboraciones, ayudarse… 

Beneficios de la economía colaborativa

La economía colaborativa plantea una serie de beneficios. Vamos a verlos a continuación.

Mayor oferta y ahorro de costes

Los consumidores pueden acceder a un número mayor de ofertas, en muchos casos más económicas que las tradicionales. De la mayor oferta que hemos comentado en el primer punto, se origina el segundo beneficio: un mayor ahorro para el consumidor. Por ejemplo, en muchos casos las personas optan por viajar en Blablacar, consiguiendo así hacerlo de una forma más económica que haciéndolo en tren (siempre dependiendo del trayecto) o pudiendo así viajar con animales grandes, por ejemplo. 

Redistribución de los productos

Se produce una redistribución de los productos al utilizar de una forma más sostenible los mismos. Por ejemplo, compartir coche para llenar las plazas y que así se produzca menos contaminación. O vender los productos para darles una segunda vida. Como ejemplos de compañías de este tipo podemos hablar de empresas de carsharing y empresas de compra-venta de productos como Chicfy, Vinted, Wallapop…

Beneficio medioambiental

Uno de los objetivos principales de la economía colaborativa y que es un claro beneficio a la vez es colaborar con el planeta a través de un consumo más responsable y sostenible. En este sentido, surgen iniciativas como Too Good to go, un plataforma que busca eliminar el desperdicio de comidas que se produce debido al excedente en restaurantes, supermercados y pequeños comercios de alimentación. Too Good to Go es una plataforma en la que cualquier empresa de alimentación puede registrarse y poner a la venta los excedentes que tiene. La empresa paquetiza esos productos y a través de la aplicación usuarios pueden comprarlos y recogerlos. De esta manera se produce un ahorro y un beneficio no solo para el restaurante, que ya no tiene que tirar a la basura ese excedente que no podría vender al día siguiente, sino que también produce un ahorro ya que no solo no se desperdicia la comida, sino que también se aprovechan los recursos que se han empleado en producirla (agua, terreno, trabajo… ) ¡Esta mala gestión es responsable del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero! Otro ejemplo de empresa de economía colaborativa con objetivo de beneficio medioambiental es Waze, esta empresa que informa del tráfico a tiempo real gracias a la colaboración de los propios ciudadanos que informan de diferentes problemáticas que pudieran encontrarse a lo largo del recorrido. 

Mayor redistribución de la riqueza

Al contar con herramientas que buscan la colaboración y participación de los ciudadanos, se crean lazos de consumo cuyo principal intercambio no tiene por qué producirse a través del dinero. De esta forma se produce una mayor distribución y accesibilidad de las personas a los productos y servicios, independientemente de la riqueza.

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Empresas de economía colaborativa

Actualmente la economía colaborativa factura más de 2500 millones de euros y se calcula que en los próximos años crecerá un 25%. Según los datos en el año 2025 la economía colaborativa generará más de 300.000 millones de euros anuales.

Existen diferentes empresas de economía colaborativa que están creciendo mucho en España en los últimos años, entre las que podemos destacar:

Icired

ICIRED es otro ejemplo de economía colaborativa con origen en España.

El primer fichero de morosidad online, abierto y accesible para todo el mundo. En nuestro fichero los usuarios intercambian, de forma 100% legal, la información de morosidad de personas y empresas con el objetivo de solucionar los problemas de cobro de morosos.

Esta nueva forma de trabajar y dar solución a los problemas de los impagos convierte a Icired en una potente e innovadora herramienta de recobro de impagos. La posibilidad de intercambiar información, a través de la Red, unida a su análisis, permite cobrar las facturas pendientes con una mayor eficacia y de una forma muy sencilla, contribuye a identificar quiénes son morosos en nuestro país, evitando futuros riesgos de impagos. Todo ello, cumpliendo con la normativa vigente en materia de Protección de Datos de carácter personal, así como los requisitos exigidos por la Agencia Española de Protección de Datos. 

Glovo

Glovo es una empresa de compra, recogida y envío de pedidos en menos de una hora a través de repartidores independientes conocidos como «glovers». Glovo ya está instaurada en cuatro países más: Italia, Costa de Marfil, Portugal y Marruecos. 

Rentalia

Esta empresa pone en contacto a propietarios que tienen una casa que desean alquilar de forma temporal por vacaciones con inquilinos que desean alquilar las viviendas. Actualmente, esta empresa ha sido comprada por Idealista.

SpaceBee

Empresa que permite encontrar espacios para realizar reuniones entre diferentes empresas que tienen el espacio y no lo utilizan. 

Tutellus

Tutellus es una plataforma de aprendizaje colaborativo con cursos en lengua española. Tiene miles de videocursos con muchos tipos de formación disponibles. 

Nautal

Permite alquilar barcos directamente entre usuarios interesados y propietarios.

 

La economía colaborativa seguirá creciendo en los próximos años y aportará sin duda muchos cambios en el sistema económico actual.

 

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