La misión y visión de Icired

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El primer fichero de morosidad online que permite a cualquier persona física o jurídica reclamar todo tipo de deudas

No encontramos en un escenario de disrupción tecnológica donde la tecnología está cambiando tradicionales modelos de negocio y esta disrupción se ha acelerado con motivo de la pandemia del Covid 19.

Ni que decir tiene el efecto devastador que la tecnología ha provocado en determinados sectores. A modo de ejemplo podemos citar casos como Kodac con la llegada de la fotografía digital, la crisis hotelera provocada por Airbnb, la crisis del taxi provocada por Uber, etc.

A corto medio plazo, el mercado financiero va a intentar pasar del modelo tradicional de préstamos basados en la confianza personal del cliente a un modelo de servicios online basado en el conocimiento del cliente en función de algoritmos fundamentados en el Big Data y la inteligencia artificial.

Las entidades financieras van a intentar disminuir el coste humano de sus organizaciones sustituyendo a las personas por tecnología a la hora de comercializar créditos y analizar las operaciones financieras. Del mismo modo las operaciones financieras van a pasar de perfeccionarse en una oficina a pie de calle con la atención personalizada al cliente a operarse a través de las nuevas tecnologías.

El ahorro en el coste de la mano de obra será el fundamento que justifique la inversión en tecnología.

El acceso masivo de las personas a las nuevas tecnologías, los nuevos desarrollos de red con la incorporación del 5 G y el diseño de aplicaciones tecnológicas cada vez más sencillas de usar permitirán a los clientes contratar servicios financieros online con mayor facilidad.

Los grandes operadores de comercio on line (Amazon, Alibaba, entre otras) van a facilitar el acceso a la financiación online y el acceso a las operaciones de venta a crédito online.

Sin duda el ahorro de costes de mano de obra en los sectores de atención al cliente y comercial y de analistas de riesgos es lo suficientemente interesante como para priorizar la inversión en estas nuevas tecnologías que van a permitir un menor margen de error y aminorar los riesgos de impago para poder llegar a un alcance masivo de clientes más allá de las fronteras tradicionales actuales de los mercados en los que operan.

En este escenario de disrupción tecnológica en el sector financiero se va a producir también la entrada de nuevos competidores (grandes corporaciones tecnológicas como Amazon, Google, Alibaba) que van a entrar en competencia con la banca tradicional. Bancos que operan 100% online y que están captando clientes a una velocidad increíble entrando en clara competencia con la banca tradicional.

En este contexto de disrupción tecnológica y ante esta nueva situación de mercado todas estas corporaciones y empresas que quieran actualizar sus servicios al nuevo mercado online así como aquellas nuevas empresas que quieran entrar a operar van a necesitar herramientas tecnológicas que les permitan un mayor conocimiento de sus clientes y de sus nuevos potenciales clientes.

Para alcanzar un mayor conocimiento sobre esos clientes y esos nuevos potenciales clientes ya están trabajando en el desarrollo de tecnología que permite aglutinar analizar y escudriñar datos masivos de distintas fuentes o bases de datos que les permitan tener un mayor conocimiento del cliente y del nivel de solvencia y riesgo de impago del cliente.

En la actualidad ya existen empresas que mezclan información sobre tus comportamientos de pagos de compras online con tus comportamientos de pagos de tu operativa diaria, junto con los datos de tu domicilio o residencia, junto con los datos de la antigüedad de tu cuenta telefónica, junto con los datos de viajes, intereses privados, volumen mensual de compras, tipología de las mismas.

Ficheros de morosidad


Pero sí ha habido una herramienta en la historia para prevenir impagos y que permita conocer la situación financiera de un cliente hasta la fecha, sin duda la herramienta más usada hasta ahora, han sido los ficheros de morosidad.

Los ficheros de morosidad existen desde que nació el comercio y se han mantenido hasta la fecha como una herramienta de máxima utilidad para prevenir los impagos y minimizar los riesgos de impago y, sin duda, han demostrado una gran eficacia como herramienta de recobro.

Sin embargo, en el sector de los ficheros de morosidad hasta el momento no se había producido ningún tipo de innovación tecnológica ni disrupción, estando estos anclados en su tradicional modelo de negocio sin que se hayan realizado cambios significativos en los últimos 50 años más allá de la digitalización que se produjo con la llegada de los ordenadores.

Los ficheros de morosidad vienen recogiendo tradicionalmente información sobre impagos financieros y bancarios, impagos de grandes compañías denominadas utilíties, y grandes corporaciones privadas. En la actualidad dichos ficheros han venido siendo servicios muy exclusivos al servicio de unas pocas grandes corporaciones.

Sin embargo, estos tradicionales ficheros de morosidad hasta la fecha solo recogen una información de en torno al 20 % de los impagos anuales que se producen en cada país.

Sirva como ejemplo un país como España en el que se vienen produciendo en circunstancias normales de mercado entre 6 y 8 millones de procedimientos judiciales al año y que no están recogidos en ningún fichero de morosidad.

Si además tenemos en cuenta todas aquellas reclamaciones de impago que no llegan al procedimiento judicial, nos encontramos con que el 80 % de la deuda de nuestro país no queda recogido en ningún fichero de morosidad.

Este mismo ejemplo que ocurre en España podemos trasladarlo a nivel internacional porque es una problemática de carácter mundial con excepción de algunos pocos países que si permiten la incorporación de deuda del mercado privado a sus ficheros de forma excepcional la norma más común es que los ficheros de morosidad a nivel mundial solo recojan grandes impagos financieros y bancarios e impagos de compañías Utilities.

Estamos, por tanto, ante una tipología de ficheros de morosidad muy selectivos destinados a un tipo o una tipología muy concreta de deudas y a los que solo puede acceder a ellos una gran élite social o empresarial.

Los ficheros de morosidad actuales que operan en España se nutren de la información sobre impagos de un total de 400 o 500 empresas y grandes corporaciones. Son, por tanto, ficheros cerrados inaccesibles para el 98 % o 99 % de las empresas de nuestro país y para autónomos y particulares.

No se encontramos, de esta manera, en un escenario en el que el 80 % de la deuda no se recoge ningún fichero y que las empresas, autónomos y particulares no disponían hasta la llegada de icired de una plataforma donde reclamar sus impagos online y de un fichero de morosidad donde publicar esa deuda, y ello a pesar del gran interés que despierta dicha información sobre impagos como hemos justificado anteriormente.

En Icired se puede reclamar todo tipo de deudas


En Icired se puede reclamar todo tipo de deudas, por poner un ejemplo, nos referimos a la deuda de la reclamación de un esposo o una esposa a su cónyuge por el impago de una pensión de alimentos, el impago de un contrato de alquiler de un local de negocio, el impago comercial de un suministro de un proveedor, el impago que sufre un profesional por la prestación de un servicio, entre otras. En general en Icired se puede reclamar toda aquella morosidad derivada del mercado privado y que no quedaba hasta la fecha reflejada en ningún fichero de morosidad.

Si dibujáramos este escenario de los diversos tipos de morosidad y en que ficheros quedan recogidos obtendríamos un dibujo en el que los ficheros de morosidad actuales solamente reflejan la parte alta de un iceberg, de modo tal que todos los impagos que en la actualidad no quedan recogidos en ningún fichero de morosidad serían la parte baja del iceberg, quedando ocultos, de forma tal que hasta la llegada de Icired no estaban siendo informados al mercado.

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El desconocimiento de ese volumen de deuda genera una gran desinformación para los mercados que sufren de este modo altas tasas de impagos, con las consiguientes pérdidas económicas para sus organizaciones.

Sin duda alguna existe una correlación entre los impagos que se producen en el mercado privado y los que posteriormente pasarán a ser impagos financieros. De esta manera, el efecto disuasorio y preventivo que ejercen hoy los ficheros de morosidad de las entidades bancarias y financieras provoca que empresas, autónomos y particulares eviten a toda costa los impagos financieros y pagar de forma preferencial a estas grandes entidades protegidas por los ficheros de morosidad, priorizando los impagos financieros en perjuicio de los impagos privados.

Es decir, que la persona o empresario que se encuentra en la disyuntiva de no poder pagar prefieren pagar o dejar de cumplir con las obligaciones del mercado privado que no queden reflejadas en ningún fichero de morosidad antes que dejar de pagar préstamos bancarios, hipotecas o deudas que están amparadas y protegidas por los ficheros de morosidad actuales dado que el deudor es consciente y conoce el bloqueo financiero y operativo que puede suponerle estar en un fichero de morosidad por un impago a un banco o una entidad financiera.

Ante esa disyuntiva y ante la imposibilidad de pagar todas las deudas, el deudor prefiere y elige dejar de pagar impagos del mercado privado que de deudas que están amparadas o protegidas por los ficheros de morosidad.

Por este mismo motivo, si utilizáramos un símil muy de actualidad podríamos decir que los ficheros de morosidad actuales reflejan la lista de fallecidos por el coronavirus y, sin embargo, quien tenga acceso a la base de datos de la morosidad privada de un país podría obtener el listado de personas infectadas con el virus que a simple vista parecen asintomáticas. Puesto que se da el caso, que aquellos que comienzan a tener impagos privados con una alta probabilidad acaban llegando más tarde o mas temprano a los impagos financieros.

Anticiparse para prevenir la morosidad


Nuestra experiencia nos dice que aquellas personas que van acumulando deuda no escrita en ningún fichero del mercado privado con una alta probabilidad más tarde o más temprano van a pasar a englobar las listas de los impagos financieros. Por tanto, el tener acceso a una base de datos de la morosidad privada de un país podría suponer anticipar y prevenir con muchísima antelación los impagos financieros y por supuesto tener una imagen completa de la situación económica y financiera de un cliente o un potencial cliente.

Si volviéramos al símil del iceberg y estuviéramos ante un cliente potencial a día de hoy, solo disponiendo de la información obrante en las bases de datos de los ficheros de morosidad tradicionales, solamente estaríamos viendo una imagen fotográfica del pecho hacia arriba. Puesto que como hemos dicho, dichos ficheros solo tienen una información muy reducida de la operativa y riesgos de un cliente.

Por tanto, la creación de una plataforma donde compartir información sobre impagos tenía todo el sentido del mundo ante la necesidad de crear la tecnología necesaria para intentar tener acceso a la morosidad privada de un país en aras a tener esa imagen fiel y 100% fidedigna de un cliente o de un potencial cliente.

Desde el punto de vista puramente empresarial como idea de negocio deberíamos tener en cuenta que dos de las multinacionales más grandes del mundo tienen a día de hoy una capitalización bursátil millonaria y tratan solamente ficheros de morosidad tradicionales con impagos financieros y de grandes Utilities, es decir, que solamente recogiendo la información de la parte alta del Iceberg vienen logrando año tras año pingües beneficios.

En concreto Equifax capitaliza en la Bolsa de Nueva York más de 15.500 millones de dólares y Experian capitaliza 22.200 millones de euros en la Bolsa de Londres, y todo ello explotando a día de hoy la información de la parte alta del iceberg, sin haber entrado nunca a intentar adquirir la información de la deuda de los mercados privados que puede ser un 80% más de información respecto a la que a día de hoy operan.

Si efectivamente tenemos en cuenta que la deuda de los mercados privados puede llegar a ser 5 o 6 veces veces más grande que la que se recoge en los ficheros actuales es sencillo deducir que la empresa que pueda hacerse con la información de ese mercado de deuda podría capitalizar como mínimo el doble de las capitalizaciones bursátiles que obtienen estas dos grandes multinacionales a día de hoy.

Icired son las siglas de nuestra plataforma tecnológica de reclamación de deudas online y dichas siglas también dan nombre a nuestro fichero de morosidad que pretende hacerse con ese gran mercado de deuda privada al que nos hemos referido anteriormente.

Icired significa “información compartida sobre impagos en red” nuestra visión de negocio consiste en la oportunidad única que nos brindan las nuevas tecnologías y el acceso de las personas a las nuevas tecnologías para que empresas y particulares puedan reclamar deudas online e incluir las deudas que no se paguen en un fichero de morosidad abierto y democratizado al que tenga acceso todo el mundo.

Icired, un negocio basado en la economía colaborativa

El fichero de morosidad Icired está basado en la economía colaborativa y en los nuevos modelos de negocio nacidos al amparo de las nuevas tecnologías y de las nuevas plataformas que permiten interconectar personas e información.

Como ejemplo plataformas como Facebook que permiten conectar con amigos y familiares y compartir información de nuestras ocio y vida privada obteniendo a cambio la información de otras personas.

Linkedin que permite Compartir la información de profesionales y su situación laboral y se utilizan para encontrar empleo o encontrar oportunidades profesionales y de mercado.

Plataformas como Waze que permiten compartir nuestro posicionamiento GPS de nuestro teléfono para indicar nuestra ubicación en el tráfico y evitar atascos.

Todas estas plataformas han obtenido éxito porque logran que los usuarios compartan información a cambio de obtener un valor añadido.

La plataforma icired es una plataforma tecnológica que está basada en un modelo de negocio donde los usuarios están dispuestos a compartir información sobre sus impagos, para reclamarla online y ejercer una presión social y financiera sobre el deudor y mejorar sus tasas de recobro de una forma muy dinámica y muy económica.

Los usuarios quieren reclamar Impagos online y compartir la información sobre dichos impagos con la esperanza de cobrar a corto plazo y sin necesidad de acudir a largos procesos judiciales y ejecuciones con los consiguientes costes.

El valor añadido que obtiene icired es poder almacenar dicha información en una base de datos o fichero de morosidad que dispone de una información exclusiva y de incalculable valor que puede comercializar.

Enrique Zarza

Socio fundador y CEO de Icired

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